A continuación, le presentamos los principios clave para redactar un currículum que destaque:
- Destaque sus competencias clave y sus experiencias más relevantes.
- Adapte su currículum a cada puesto y a cada empresa: un buen currículum nunca es totalmente genérico.
- Incluya siempre sus datos de contacto (número de teléfono y correo electrónico) para facilitar la comunicación.
- Sea conciso, esté bien estructurado y sea fácil de leer.
Formato clásico: el currículum cronológico
A continuación, una estructura sencilla y eficaz para un currículum claro e impactante:
- Título claro: indique su profesión o el puesto al que se postula.
- Perfil profesional: una o dos líneas dinámicas para presentarse y captar el interés.
- Datos de contacto: número de teléfono y correo electrónico profesional y válido.
- Experiencia profesional (orden cronológico inverso): para cada puesto, describa las funciones desempeñadas, las competencias adquiridas y los principales logros.
- Formación académica: indique sus títulos, instituciones y fechas.
- Idiomas: especifique su nivel en cada uno (fluido, intermedio, básico).
- Intereses: mencione uno o dos, preferiblemente relacionados con sus fortalezas profesionales.
Este es el formato que recomendamos para la mayoría de las candidaturas.
Alternativa: el currículum por competencias
Este tipo de currículum es especialmente útil si tiene un perfil diverso, está cambiando de sector o desea poner el acento en sus competencias más que en su trayectoria profesional.
Estructura recomendada para un currículum por competencias:
- Título claro (profesión o puesto deseado).
- Introducción centrada en sus objetivos y su valor añadido.
- Datos de contacto completos.
- Competencias clave: seleccione entre 5 y 7 relevantes para el puesto y descríbalas brevemente.
- Experiencia profesional (orden cronológico inverso), poniendo el énfasis en los logros.
- Formación académica.
- Idiomas con niveles.
- Intereses relevantes.
En resumen
Independientemente del formato elegido:
- Sea claro, preciso y honesto.
- Mantenga la concisión (máximo 1 o 2 páginas).
- Piense como un reclutador: en pocos segundos debe poder entender quién es usted y qué puede aportar.